Un álbum con ideas y energía, pero mal equilibrado: demasiado producido, demasiado literal y demasiado agotador.
Un regreso flojo: más campaña de reputación que álbum con valor musical real.
Muy buen debut pop: fuerte en identidad y singles, algo irregular como álbum completo.
Un regreso afilado y elegante: Clipse todavía rapea como élite, aunque el traje de lujo a veces le queda demasiado planchado.