A esta altura del partido debería ser un crimen no haber escuchado este disco. Moonchild es un poco larga al pedo pero toca mamar porque Fripp es el número 1.
Fripp es un genio, el número 1. Todos los demás somos simples mortales al lado de él.
UPDATE: 90 -> 95
Cada vez que lo escucho me gusta más. Todos los temas son increíbles y aportan al paisaje musical, pero Islands es tope de gama, sobre todo por como lentamente construye hacia el final, muy emotivo.
Sin gran producción, ni grandes recursos técnicos ni musicales, pero con un sonido muy íntimo y emotivo. El tiempo y el internet le dieron el valor que se merece.
Es la conclusión natural de una banda que de a poco le fue metiendo más y más a la electrónica y se fue alejando de a poco del rock. Gran resultado.
Saber como terminó la historia de Nick Drake lo hace todavía más trágico. Guitarra, voz y mucha emoción.
La definición de rock progresivo hecha disco. Recontra ornamentado pero sin caer nunca en el exceso, realmente difícil lograr algo así. Por lo que se, quedaron muy quemados del bocho de lo cansador y tedioso que fue grabar esto, pero que bien les quedó.
Tarkus, el tema homónimo, increíble, todas las secciones tienen lo suyo y están muy bien conectadas.
El lado B parece una colección de demos que les quedaron grabadas en algún lado y las metieron a la fuerza para rellenar el disco. Una lástima.
Disco al cual me costo entrarle al principio, pero una vez que conecté no hubó vuelta atrás. La atmósfera que logra con ese bajo profundo y esas guitarras punzantes te transporta.
Si le busco el pelo al huevo, pienso que le sobran algunos minutos. Sacando eso, discazo, muy parejo, aunque hay momentos que destacan muchísimo. La idea de que sea como ir escuchando la radio, con los comentarios y demás, aporta mucho a la onda del disco y acopla muy bien a las canciones.
Como la bajan Dyer Maker y The Crunge. El resto del álbum es tope de gama. Toques progresivos en algunos temas.
Banco mucho a este disco, los temas tienen una vibra oscura muy particular, difícil de describir, con detalles muy interesantes. El cover de los Pixies suma puntos.
Una vez osé faltarle el respeto y decir que tenía momentos flojos; lo escuché de nuevo y tocó mamar. Evidentemente de flojo no tiene nada. Los riffs son todos buenísimos, los solos son increíbles y además Marty Friedman es hincha de River.
Te dan ganas de saltar y romper todo. Además la mezcla de estilos y matices hace que no aburra nunca. Todos bangers.
Si te gustan las historias sobre esquimales y nieve meada, este disco es para vos. Si no, también puede que lo sea.