Ameri está lejos de ser un mal album, pero tiene una presentación errónea, un halo de misterio y concepto que no tiene nada que ver con un proyecto que suena a una mixtape de trap latino. El fallo ha sido presentarlo como el proyecto más conceptual y más importante de tu carrera, cuando acaba siendo un quiero y no puedo que se apoya en unos featuring buenísimos y bien acoplados. La primera parte del tracklist es sumamente buena, un trap que solo el artista sabe hace trayendo de vuelta a un Myke Towers perdido junto a una Judeline que demuestra ser una las artistas más y mejor capacitadas para el trap. Imperio es sin duda el punto álgido del álbum, una auténtica maravilla que acaba siendo la única que hace justicia a lo planteado con Ameri. Desafortunadamente, tampoco es un proyecto sumamente arriesgado, al final los samples, el drumless y la colaboración con estrellas emergentes como Lia Kali o Judeline no son movimientos innovadoras y nada revolucionarios. Si la quitamos el marketing, se queda un album sólido que podría escuchar sin ninguna dificultad.