La primera mitad es bastante promedio y plana, con una mezcla de géneros sencillita y tal. A partir de kilo, es muy muy bueno, con una producción súper ambiciosa y con letras mucho mejores. Es un álbum muy versátil, donde destacan esos sintetizadores muy orquestrales por así decirlo.
D’Angelo has the case for the best artist of all time. And I mean it. His entire discography is perfect, without exceptions.