Alabada sea su Majestad Imperial y alabado sea Titán, el cual nos honró con su krautrock, breakbeat, trip hop y psicodelia sumamente deliciosa y divertida como solo los mexas sabrían hacerlo.
Es una pena que aquí nunca fueron grandes como lo fueron en Europa; claro, allá no predominaba el pensamiento tóxico de los chavorrucos (que ya son muchísimo más rucos que chavos, mano) o generación X de "El rock es cultura |m|", el ... read more