Muy buen álbum, minimalista, bien producido, agradable, sensual, depresivo y perturbador.
Un álbum que disfruto bastante, simple, agusto, sin presunciones de ningún tipo.
Una obra maestra, quizás porque llegó en un momento importante en mi vida, fuera de eso, un disco bastante equilibrado y maduro de los Yeah Yeah Yeahs, el mejor para mi.
Desde la primera escucha, se sienten unos Arctic Monkeys maduros, grandes arreglos musicales (lineas de bajo, elementos de jazz), no es un disco para cualquiera, dista mucho de ser comercial, pero no por eso es malo, hay que escucharlo varias veces para entender lo maravilloso de este álbum.