Me hace sentir un hada, pero siento que es algo que escucharía la familia de Sydney Sweeney. Demasiado blanco para considerarlo una obra maestra o algo así
Suena a gentrificación pero en el buen sentido (si existe) cuando recién empieza, no suben los precios de las cosas y aún es algo fresco y cool.
Sinceramente una decepción. Pensé que era de inicios de los 90s, pero entregar un álbum así una década más tarde y que suene a un recalentado de lo que sacaron otros no me parece tan transcendental. Hay canciones buenas y muchas que quiero skipear. Está bien para escucharla una vez y guardar 2 en favoritos y ya.