Un testigo, focalizador, filtro para las emociones de imágenes concretas. Enumera, describe y no interviene. Sin embargo, de manera sarcástica enfoca en la sociedad gringa y sus vicios. En este paneo del cotidiano se reflejan las emociones de seres mutantes… hechos para la vida y desfigurados por las circunstancias.
Es imposible no pasar por un disco que marcó 40 años de música. Atiende todavía las tendencias del Hip hop americano, la decadencia del rock convencional, la necesaria empatía con el público y la olvidada rebeldía de romper con los géneros. Con el tiempo se entiende más...
A veces amanecemos completos, con todas las ideas funcionando y cuando regresamos a la cama seguimos en procesos creativos, divergentes o febriles. En esos días ellas crearon y ahora nos regalan un álbum increíble, donde no evitaron usar todos sus dones musicales. Tendrá grandes días esta joya.