Disco ondero, ideal para escuchar en la ruta. No vas a encontrar nada muy innovador, pero si algo muy bien ejecutado y prolijo. Si te calza la vibra y el sonido, es una experiencia muy gratificante, todos los temas fluyen. Sino puede que te canse porque todos los temas van por el mismo lado.
Menos stoner, pero más emoción. Después de casi quedarla por una infección bacteriana, Homme sacó a relucir todas sus habilidades compositivas, dando melodías pegadizas sin perder la escencia QOTSA.
Un disco más importante que bueno. Y tiene varios temazos eh, pero la segunda mitad se cae. Incorpora esas guitarras distorsionadas y difusas tan características del Rock Alternativo de los 90. El tema es que la producción es muy lo-fi entonces suena bastante para el orto, lo cual en cierto modo le da la escencia.
Lindas melodías, arreglos elegantes y un sonido recontra pulido, no puede fallar. Todo lo que toca Parsons es oro. Toca reconocer a Iván que me hinchó los huevos para que lo escuchara.
La historia del Rael no se si es tán buena, pero la música complementa tan bien que comprás. Para ser un disco doble, no cansa y hay muy pocos momentos flojos.
El prime del grupo, tanto en composición como ejecución. Todo el disco es mucho más parejo y cohesivo que los anteriores.
Sigue una línea similar al anterior en el sonido, pero más pulida y con dos grandes incorporaciones al elenco. Ademas tiene The Musical Box que es temazo.
Si mañana fuera el fin del mundo, quizás esta sería la música ideal para sentarse a escuchar y esperar lo peor. Ruido, orquestas, grabaciones urbanas y silencio, todos magistralmente combinados para crear atmósferas únicas.
Magia pura. Bowie recontra inspirado se da el gusto de hacer un disco con dos lados muy diferentes, uno extrovertido y pop, y otro ambiental y reflexivo. No importa qué, Bowie nunca deja de darle ese toque de excentricidad que lo caracteriza. Experiencia 10/10.
Disco raro, pero agradable. Va un poco por todos lados, pero en cierta forma funciona. Fantastic Voyage está a la altura de lo mejor de Bowie.
Despues del bombazo que fue el disco anterior, los tipos se pusieron a explorar un poco en su sonido y salió otro bombazo. Dos horas de duración y lleno de joyas, aunque hay un par de temas que se podrían sacar tranquilamente y no nos perdemos de nada.
No es shoegaze, no es grunge, no es dream pop, pero es un poco de todo a la vez.
Lo mejor de los 80 es cuando se terminan y arrancan los 90.
Discazo. Me dieron ganas de ir a comprar algo al chino de mi barrio.
La portada no tiene nada que ver con lo que pasa adentro, y eso lo hace aún mejor. Es ruidoso, violento, repetitivo, agotador, todo en el mejor sentido posible.
Muy pocos momentos flojos en un disco de hora y veinte. A eso sumale la cohesividad y te queda una gran experiencia.